Atención al cliente por mensajería

Sus clientes escriben por cinco lados. Usted responde por uno.

WhatsApp, Telegram, Instagram, Messenger y el chat de su sitio web llegan a una sola bandeja. Su equipo se reparte el trabajo, la inteligencia artificial contesta lo que ya sabe contestar, y usted por fin puede medirlo.

Sin tarjeta para empezar. Sus cuentas y sus llaves siguen siendo suyas.

Cinco canales, una conversación

El cliente escribe por donde le queda cómodo. Para su equipo es siempre el mismo hilo, con el mismo historial y las mismas herramientas.

  • WhatsApp

    Business Platform

  • Telegram

    Bots y grupos

  • Instagram

    Mensajes directos

  • Messenger

    Páginas de Facebook

  • Chat web

    Dos líneas de HTML

Lo que hace, sin adornos

Nada de esto es una promesa a futuro: es lo que la plataforma ya hace hoy, y lo que se ve el primer día.

Una sola bandeja

Todos los canales entran al mismo lugar, con multimedia, plantillas, notas internas y respuestas rápidas. Su equipo deja de saltar entre cinco aplicaciones.

Un equipo coordinado

Asignación por agente y por cola, áreas con su propia bandeja, horario de atención y SLA que cuenta minutos de horario hábil, no de reloj corrido.

Un agente que responde solo

Contesta con la base de conocimiento de su empresa y escala a una persona cuando no sabe. Transcribe las notas de voz para no dejarlas sin responder.

Campañas y captación

Envíos segmentados con plantillas aprobadas, programación y métricas de entrega y lectura. Enlaces, códigos QR y formularios para conseguir contactos.

El seguimiento comercial

Un embudo de ventas pegado a la conversación: la oportunidad no vive en otra herramienta que nadie actualiza.

Números, no impresiones

Catorce reportes con exportación a Excel y envío programado por correo. Encuesta de satisfacción automática al cerrar cada conversación.

Tres cosas que no encontrará igual en otro lado

Casi cualquier plataforma le va a ofrecer una bandeja compartida. La diferencia está en lo que pasa cuando la inteligencia artificial no sabe algo, y en de quién son las llaves.

La base de conocimiento se autocritica

El sistema revisa lo que le enseñó y le dice qué le falta: qué preguntas no puede contestar y qué respuestas se contradicen. Un agente de inteligencia artificial no falla por el modelo, falla porque nadie sabe qué hay dentro de su base.

El copiloto avisa cuando no sabe

Cuando le sugiere una respuesta a su agente, dice de dónde la sacó. Y cuando no está en la base, lo dice en vez de inventarla. Decir «no lo sé» a tiempo vale más que una respuesta convincente y equivocada.

Sus llaves, sin reventa

Las cuentas de mensajería son suyas y la llave de inteligencia artificial también: usted paga su consumo al precio de su proveedor, sin intermediario. Aquí se cobra el software que las opera, no los mensajes que manda.

Preguntas que siempre salen

¿Tengo que cambiar mi número de WhatsApp?

No. Se conecta el número que ya usa, a través de WhatsApp Business Platform. La cuenta sigue siendo suya.

¿Los mensajes se cortan si me paso del plan?

Nunca. Si llega al tope solo se le avisa, al 80 % y al 100 %. Dejar muda a una empresa frente a sus clientes por un asunto de facturación no es una decisión aceptable.

¿Quién es dueño de las conversaciones?

Usted. Los datos son de su empresa, se pueden exportar, y la plataforma actúa como encargada del tratamiento, no como responsable.

¿Puedo integrarlo con mis sistemas?

Sí. Hay una API pública con llaves de acceso, webhooks salientes y un modo de pruebas separado del productivo, para que nadie ensaye sobre clientes reales.

Conecte un número y vea la primera conversación hoy mismo.

El alta no necesita que hablemos con usted. Si algo se atora, ahí estamos.